lunes, 29 de diciembre de 2008

30 noviembre 2008 - Resumen de Nueva Zelanda

¡¡¡Hola de nuevo!!!
Te escribo para resumirte brevemente lo que hemos estado haciendo en Nueva Zelanda durante estos 15 días. Siento no haberte escrito antes con más detalle todo lo que hemos hecho pero ya sabes, como siempre, internet = misión imposible… La verdad es que nos han cundido un montón los días, nos hemos recorrido las dos islas de cabo a rabo, como se suele decir.
Llegamos el 14 de diciembre a Christchurch. Volamos desde Nadi (Fidji). Allí en cuanto llegaron Pili y Fernando nos fuimos a tomar una cañita a un irlandés que estaba cerca del hotel y en el que había música en vivo para celebrar el reencuentro…
Al día siguiente cogimos la “campervan” o “fragoneta” y carretera hasta el lago Tekapo. Sin saber dónde pasar la noche aparcamos en un parking que resultó ser un lugar precioso con vistas al lago. Imagínate qué despertar… el lago ahí y un campo lleno de lilas… que por aquí hay muchas… Subimos al observatorio para desayunar. Ahí dicen que se ve la aurora astral los meses de mayo y agosto (sólo si es una noche despejada y sin luna, pero por si os interesa ir por esas fechas yo aviso…).
Al día siguiente cogimos una avioneta (http://www.mtcookskiplanes.com/) que aterrizó en un glaciar. Pudimos estar dando un paseo por ahí durante un rato y sacarnos muchas fotos. Ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida… El piloto estaba como una cabra y nos hizo unas pasadas a pocos metros de las rocas que yo pensaba que nos quedábamos estampados como los dibujos animados…. Empiezan las emociones fuertes en Nueva Zelanda… Para descansar vamos hasta una fábrica de salmones cerca del lago Pukaki y compramos un poco para comer. Está delicioso. Totalmente recomendable… Ese día fuimos hasta Te Anau ya que al día siguiente fuimos hasta el fiordo Mildford Sound. Cogimos un barco que lo recorría entero. Al final, en la desembocadura vimos muchísimos delfines. Yo creo que los tienen amaestrados, no puede ser que haya tantos y estén todo el rato saltando y haciendo florituras para los de los barcos… En el fiordo también vimos grupos de focas o leones marinos que estaban ahí, a gusto, en las rocas.Y muchas cataratas… Porque no sé si te lo he dicho, pero este país está lleno de cataratas y ríos por todas partes, a parte de las ovejas, vacas y ciervos, por su puesto…
La siguiente parada en ruta fue Queenstown. Ciudad que recomiendo a todo el mundo que quiera disfrutar de las actividades o deportes de “riesgo” y el buen ambiente. Allí todo el mundo está contento. La mayoría de la población son turistas y gente joven. En Queenstown puedes encontrar paquetes de actividades, nosotros nos cogimos uno que incluía el Shotoverjet (http://www.shotoverjetboat.com/) , helicóptero y rafting por el río Shotover. Si te metes en la web del Shotoverjet y ves el video te harás una idea de lo que se trata… Es una lancha rápida conducida por un tío que está loco perdido y va pasando a milímetros de las rocas. Es muy divertido porque al final el miedo se transforma en diversión ya que no eres consciente de lo que puede pasar si se le va la mano un poco al piloto o le da un jamacuco… Después de esta increíble experiencia nos pusimos el traje de neopreno y nos llevaron en helicóptero hasta el inicio del río Shotover para descenderlo haciendo rafting. Fue muy divertido porque los de nuestra lancha les declaramos la guerra a las otras 19 que venían y eran unos setas. Al final todos nos lo pasamos muy bien. A mí hasta me tiraron una, de las ocho veces, que fui al río… y eso que eran aguas procedentes del glaciar que sólo estaban a 9ºC… Lo bueno es que al terminar te podías dar una sauna para entrar en calor y luego una ducha de agua caliente. Por la noche, después de descansar un poco, escribir mails y hacer colada en el camping decidimos explorar “Queenstown-la-nuit”. Ambientazo! Estuvimos en un bar de hielo tomando una copita (http://www.minus5experience.com/) está bien para experimentar lo que es tomarse algo en una cámara frigorífica rodeado de figuras de hielo, pero me pareció muy caro para la tontería. Había más ambiente en el bar de enfrente donde había hasta un billar. Ganamos!!!
Al día siguiente, el 20 de diciembre, abandonamos Queenstown, muy a mi pesar… dirección al glaciar Fox. Por el camino nos paramos en Arrowtown, un pueblito de buscadores de oro que está como antiguamente. En la joyería se puede ver una pepita que sacaron en el 2003 de unos 200 grs. más menos. En el primer puerto que atravesamos después de Arrowtown nos nieva. Es curioso haber pasado del calorcito y las chanclas en Fidji a la nieve y los glaciares de aquí… Por la carretera hay muchos caminos bonitos para dar paseos (recomendable el de Roaring Billy). Después de haber parado en Haast para tomar algo calentito terminamos en el parking de la cafetería que hay en el lago Matheson. La verdad es que no nos dimos cuenta de lo impresionante que era hasta que amanecimos al día siguiente viendo todos las montañas de los Alpes del Sur. Damos un paseo hasta el lago de una horita más menos y después cogemos la caravana para ir al glaciar Fox. Se podían contratar excursiones para ir con crampones por el hielo pero como nos levantamos tarde decidimos ir nosotros por nuestra cuenta. La verdad es que impresiona llegar hasta la falda del glaciar y oir los continuos movimientos de las rocas y el hielo… El camino está lleno de carteles que te avisan del peligro de desprendimientos pero merece la pena acercarse. Es una pena porque en pocos años, tal y como está el planeta, seguramente este glaciar y otros muchos desaparecerán… porque nosotros estábamos en camiseta ahí… Después de dos horas conduciendo llegamos a Hokitika, un pueblo donde alquilan coches antiguos durante media o una hora, entre otras cosas. Nos informamos porque Fernando quería darse una vuelta. Al ser domingo fue imposible así que decidimos hacer una barbacoa a las afueras del pueblo, en una playita del mar de Tasmania donde, según un cartel que había ahí, había colonias de pingüinos. Pingüinos que jamás vimos… Pero no veas qué puesta de sol… Al día siguiente Fernando se quitó su espinita con un Masseratti precioso y nosotros durante esa hora aprovechamos para ver los e-mails. De nuevo, carretera y manta y llegamos hasta Hanmer Springs, pueblo conocido por sus aguas termales (http://www.hanmersprings.co.nz/) Después de hacer el check-in en el camping nos fuimos a dar un bañito a las termas. Sinceramente, estaba muy bien, pero tampoco para lanzar cohetes… Mucha gente y para mí le faltaba un par de grados a la piscina más calentita… Pero nos sentó muy bien el bañito porque estábamos los cuatro muertos de cansancio por tanto kilómetro en el cuerpo.
El 23 de diciembre, después de tomar un buen desayuno en Hanmer Springs, nos fuimos hasta Kaikoura. Este pueblo es famoso por las excursiones que organizan para ver las ballenas, los leones marinos y los delfines. Nosotros no la hacemos porque llegamos tarde. Sólo vimos un par de leones marinos en las rocas. Lo que más recuerdo es que hacía muchísimo viento y se veía que el mar estaba muy pero que muy cabreado… De vuelta, en la carretera, paramos en un chiringuito que daban langostas hechas a la parrilla. Cogemos fuerzas y vamos hasta Picton, que está a dos horas, para coger el ferry que nos lleva a Wellington (Isla Norte) después de tres horas de navegación y pasando por el fiordo de Marlborow Sound.
Al llegar a Wellington me estreso un poco, hacía mucho tiempo que no veía tantos coches juntos, gran ciudad, con semáforos y mucha gente… Hacemos la compra de Navidad para tener para la cena cosas ricas y paramos en un camping que hay en Paekakariki, en el parque Queen Elisabeth. Es un pueblo cercano a Wellington. El 24 de diciembre nos tomamos un desayuno “ligero” a base de huevos fritos, bacon, salchichas… para aguantar hasta la cena en Kapiti, un pueblo raro de gente rara…. Es difícil describirlo… Después de horas de furgoneta llegamos hasta Tongariro National Park y nos quedamos en el Discovery Lodge.Allí preparamos nuestra barbacoa de Navidad después de asentarnos y organizarnos. Fueron muy emotivas las llamadas a la family ya que nosotros estábamos celebrando la Noche Buena 12 horas antes… Hicimos una buena barbacoa con ciervo, avestruz y solomillitos acompañados de mazorcas de maíz y verduritas diversas. Nada mal para estar de caravaning… La verdad es que los cuatro juntos nos echamos buenas risas y hasta tuvimos regalitos!! A mí me tocó un CD variado, de canciones rockeras del 2008 y a Sergio un cuaderno para hacer Sudokus y nosotros les regalamos a Pili y a Fernando dos ovejas de peluche, para que se acuerden del viaje cuando estén de vuelta en casa, que se llaman Santa y Claus. Terminaron fatal… Claus se suicidó con la cuerda de colgar la ropa y Santa se dio al Whisky… jajajaajaja…
El día de Navidad lo celebramos dando una caminata por el parque Whakapapa, allí debieron grabar bastantes escenas de “El Señor de los Anillos”, pero como no me acuerdo muy bien no sabría decirte cuáles… Sorry. El paseo duró unas dos horas. La verdad es que no recuerdo la última vez que anduve tanto tiempo seguido, pero mereció la pena la caminata porque vimos los volcanes y unas cataratas preciosas. Y hasta tuvimos suerte y ni nos llovió. Después, por si no habíamos andado lo suficiente, paramos para dar un paseo de unos 20 minutos en Tawhai falls. Ahí también debieron rodar algo de la película según nos contó Fernando… Tras tanto paseo cogimos la caravana y nos fuimos hasta Rotorua. Para variar llegamos al camping a las mil…
Rotorua merece un capítulo a parte… Es una ciudad famosa por sus aguas termales y sus actividades de “riesgo” en Agroventures (http://www.agroventures.co.nz/) En cuanto entras en ella es insoportable el olor a azufre que hay por todos lados, sin embargo, al cabo de las horas ya casi no te das cuenta del olor. Como a todo, uno se acostumbra, aunque no deja de ser un poco desagradable. El primer día que estuvimos allí fuimos a ver cómo se tiraba la gente por una montaña dentro de unas enormes pelotas de plástico (http://www.zorb.com/) Parecía muy divertido pero hacía malo y daba pereza meterse dentro de la pelota gigante con agua. Luego salías empapado y hacía un frío que pela… Como premio por la tarde nos fuimos a dar un baño a las termas (Polynesian Spa) en una piscinita privada, porque las otras estaban hasta la bandera, con vistas al lago Rotorua. Una gozada. Ahí se me quitó mi morriña por darme una bañera… Con media hora suficiente porque sales con la tensión por los suelos. Por cierto, aviso a navegantes!! Si vais a daros un baño allí quitaros todo lo que tengáis de plata encima porque se vuelve amarillo!!! Menudo susto me pegué… Eso fue por los minerales que tenía el agua. Menos mal que están acostumbrados y tenían un producto para limpiar los anillos… y por la noche homenaje en un italiano para coger fuerzas para el día siguiente que fuimos al Agroventure y nos lanzamos, en una especie de saco de dormir, a 43 metros del suelo, en caída libre… casi me da un infarto… (http://www.swoop.co.nz/) y después al simulador de caída libre (http://www.freefallxtreme.co.nz/) Muy divertido, aunque breve, tan sólo minuto y medio, pero merece la pena. Es como si volaras ya que te pones sobre una turbina que hace que te eleves y los que están ahí juegan contigo como les da la gana. Te dan vueltas, te indican cómo subir y bajar… Muy divertido. Merece la pena. Allí también te podías lanzar con una cuerda atada a los pies, ir en lanchas rápidas por un río y ver en una especie de trenecito los diferentes animalillos que hay por ahí. Después de tantas emociones fuertes nos pegamos un palizón de coche. Pasamos Auckland hacia las 22´30h. Nos hubiese gustado pasar a saludar a la tripu del Never, que están ahí atracados, pero como se nos hizo tarde continuamos hasta Whangarei. Allí nos quedamos en el camping porque no podíamos más del cansancio… Al día siguiente fuimos a visitar Paihia, que era como una especie de Benidorm de Nueva Zelanda, mucho turista... Más tarde cogemos el ferry que cruza hasta Rusell y nos recorremos toda la península hasta dar con un camping un poco cutre en Tuparehuia, ya que parece que esta zona es un poco más pobretona. Gente más humilde. El día de los inocentes hicimos nuestra barbacoa de despedida y enseñamos a Fernando a jugar al mus. Muy divertido.
El 29 recogimos todo y nos fuimos por la mañana Sergio y yo a Auckland para saludar a los del Never y encontrar el camping cercano al aeropuerto porque el 30 tenemos vuelo a Sidney!!! Pili y Fernando llegan por la noche porque han aprovechado para darse un baño con delfines en Rusell. A ver qué cuentan… De momento, mientras yo te escribo seguimos esperándoles…
Bueno, no está mal el resumen… Un par de notas por si te apetece ir a Nueva Zelanda:
- Para llamar por teléfono conviene comprarse una tarjeta sim para el móvil, normalmente te las venden con 5 dólares y luego comprar una tarjeta de llamadas EZI PAY, la SUPER BUZZ GLOBAL. Ésta la puedes recargar cuando quieras y con 30 dólares NZ (14 euros más menos) puedes hablar 100 minutos a móviles españoles o muchos minutos más a teléfonos fijos de España).
- Para conocer este país alquilar una caravana, así es como se conoce y está muy preparado para el turismo “caravanero”. Nosotros la alquilamos en: http://www.campervan.co.nz/ (tlf de NZ: 0800 759 919) pero tienes muchas otras empresas como: http://www.keacampers.com/ , http://www.pacifichorizon.co.nz/ , jucy cruiza (tlf de NZ: 0800 399 736)… Sale un poco carillo (unos 2000 euros 15 días) pero merece la pena. Eso sí, otra recomendación: coger la caravana con seguro a todo riesgo. Por si las moscas… nunca se sabe…
- Y por último: unas buenas botas de monte, un forro polar y lo más importante: un chubasquero o corta-vientos, te hará un buen papelón.
Pues nada, todo esto es a lo que nos hemos dedicado los últimos quince días que han parecido quince meses con la cantidad de cosas y kilómetros que hemos hecho… Ahora ya estamos preparados para recibir el nuevo año en Sidney!!!
¡¡¡Brindaremos por vosotros 12 horas antes!!!
Un besote enorme.
Laura

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